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Homilía

Homilía del 22 de mayo de 2010

00:00 / 01:04

Charla ID:

2010.05.22.HBil

Título:

La Persona del Espíritu Santo y su misión en nosotros

Duración:

0:29:18

Temas:

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Palabras Clave:

Fecha Litúrgica:

Texto Bíblico:

Jn 14: 15-21

Comentario:

El Padre habla de la vigilia de Pentecostés. El evangelio es un fragmento de la Última Cena. Son todas referidas al Espíritu Santo. Estas poseen una especial idea de amor profundo. El Espíritu Santo es el corazón de Dios. Todo Dios es amor, pero se le atribuye el amor a la Tercera Persona. Toda labor de santificación y de amor a Dios en la Iglesia se le atribuye al Espiritu Santo. Hablar de Dios es extremadamente difícil. Los predicadores balbuceamos cuando hablamos de esto. Solo Dios habla bien de Dios. Pero hablar del Espíritu Santo es todavía más difícil. Por eso se le llama el Gran Desconocido. Es la menos conocida por el pueblo cristiano. Y tiene una influencia tan importante en nosotros. Es el amor de Dios puesto en nosotros. Decía San Pablo que el "amor de Dios se ha derramado en nuestros corazones..." Por eso es tan difícil hablar de él. Por eso tiene tantos nombres: el espíritu de verdad, el abogado, el paráclito. Los Santos Padres hablan de don. A través de esta Persona, el amor de Dios nos es dado. Por eso las palabras del evangelio de hoy son tan entrañables. El Padre pensaba en estas palabras del Señor y le venía a la cabeza que estamos en tiempos muy difíciles, de confusión, de ovejas sin pastor, cuántas parroquias en mi país y aquí que se consideran católicas, en el nombre, pero no son parroquias católicas. De ser algo, serían parroquias protestantes, pero yo creo que no llegan a eso. En estos tiempos de persecución, que el Señor nos venga con estas palabras tan cariñosas, de amor, de intimidad, en medio de una guerra a muerte, de un mundo tan confuso, parece que no tendría sentido. Y sin embargo ahí están las palabras del Señor. Y aquí el Padre relata de nuevo el evangelio. "Si me amáis, guardaréis mis mandamientos... " Hemos olvidado esto: ¿Puede haber amor entre dos personas que no se entiendan? ¿Puede haber entendimiento amoroso entre dos personas que actúan una en contra de la otra? ¿Cómo pueden estar enamoradas? Para saber si amamos a Dios, debemos mirar primero a ver si guardamos sus enseñanzas. Y una vez esto suceda, nos enviará el Paráclito, que permanecerá para siempre con nosotros. El Señor le llama el Espíritu de Verdad. ¿Por qué? Porque el mundo no lo puede recibir ni lo ve ni lo conoce. El mundo no lo ve ni lo conoce. Una cosa que a mi me sorprende en la Iglesia actual es el hecho de que el Espíritu Santo, cuya presencia indica que Dios nos ama, y su ausencia indica que Dios no nos ama, .. San Pablo decía: "¿No sabéis que sois templos de Dios...", lo que me sorprenden es que siendo el Espíritu Santo el puro amor, la suprema Realidad, "porque el Espíritu sopla donde quiere..." ¿cómo puede haber cristianos que pretenden poseer el Espíritu Santo y manejarlo a su gusto, invocarlo para sus gustos, sus milagros, etc.? Pretenden que sus ceremonias de escándalo, de música pop, -en España se lleva a cabo misas con misas populares, introducidas en la liturgia de la misa y aquí en USA, las danzarinas. ¿Cómo se puede pretender que el Espiritu Santo esté ahí? Es hacer burla de lo sagrado. ¿Cómo puede pretender alguien que habla en nombre del Espíritu Santo? Los que hablan en nombre del Espíritu Santo no lo suelen decir, porque es algo tan sutil. La presencia de El en nosotros es algo que se muestra en la persona, lo transmite con su presencia. Pero es que además, Jesús dice que el mundo ni conoce el Espíritu Santo, ni es capaz de saber dónde está. "Pero vosotros sí lo conocéis porque está en vosotros y permanece en vosotros". "No os dejaré huérfanos..." Me voy pero vuelvo a vosotros. Este es el gran consuelo y además produce alegría en medio de las crisis que estamos padeciendo, o las persecuciones. Hemos hablado de la Alegría porque el primer fruto del Espíritu Santo es el amor, pero el segundo es el gozo, la alegría. Y sigue nuestro Señor: "Todavía un poco y el mundo dejará de verme..." Su vida puesta en nosotros es la garantía de que lo estamos percibiendo más intensamente que si lo viéramos con los ojos de la cara. Aquellas palabras de San Pablo: "Porque vivo yo, pero ya no soy yo..." Y fijaos las palabras consoladoras: nos habla ahora de la comunión de vida entre Él y nosotros. Vamos a vivir su Vida. "En aquel día os daréis cuenta..." Yo estoy en mi Padre, vosotros en mí... La misma comunión de vida entre Él y el Padre, es la comunión de vida entre Él y nosotros. No es que nuestra vida se parezca a la suya, sino que es la misma vida de Cristo. Y Él ha hecho suya nuestra vida: "Mi Amado es para mí y yo soy para mi Amado" y para mí son todos sus anhelos. Los deseos que Jesucristo siente hacia vosotros porque está enamorado de vosotros no son en el sentido de que nos recuerde, sino que todos sus anhelos están puestos en cada uno de vosotros. "El que escucha mis mandamientos... le amaré a él y me manifestaré a El". El cariño de Dios en sus palabras va en escala ascendente: 1. El que cumple mis mandamientos me ama. 2. El que me ama será amada de mi Padre. Y por supuesto Yo lo amaré también porque el amor es recíproco. Y añade algo después: y me mostraré a El. Cuando el Padre era jovencito y leía estas palabras por primera vez, se sorprendía. La visión de los sentidos corporales no es la más perfecta. La visión de la fe es más perfecta. Pero es que hay algo muy importante. No se puede amar a una persona si uno no admira su belleza y su bondad. No se puede amar lo que no se percibe. No podemos amar por correspondencia. Amamos aquello que nos seduce, que nos encanta, que nos atrae, que nos vuelve locos de entusiasmo. Es la Bondad y la Belleza percibidas. Por eso dice el Señor que se manifestará a nosotros. Como veis, estas palabras del Señor son muy profundas. Me llama también la atención del Sermón de despedida es que todos nosotros cuando estamos a punto de empezar algo muy difícil nos ponemos muy nerviosos. Nuestro Señor horas antes de su pasión encuentra las palabras más cariñosas y llenas de amor y transmisoras de ánimo para sus discípulos. "No tengáis miedo, yo he vencido al mundo". El Consolador estará con vosotros para siempre. El mundo no lo conoce. Y hará mi presencia en vuestra vida patente, y que la sintáis.

Comentario Técnico:

Calidad de sonido no muy buena porque se oye desde lejos. Al principio del minuto 23 se oyen una bandada de patos pasar.

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