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Lectura

Lectura del 26 de diciembre de 1982

00:00 / 01:04

Charla ID:

1982.12.26.L

Título:

El misterio de Jesucristo, Dios y Hombre

Duración:

0:21:24

Temas:

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Palabras Clave:

Fecha Litúrgica:

Texto Bíblico:

Comentario:

El Padre lee un libro sobre la misión de Jesucristo y la naturaleza humana en el ser divino que no identifico. Jesucristo era Dios desde un principio, pero su vida consistía en vivir humanamente su propio ser divino. El misterio de Cristo es que es a la vez hombre y Dios. Y esto no lo podemos comprender de una manera total. Cuánto más comprendemos de Dios, más nos damos cuenta de que nos falta aún mucho más de entender. Como Dios se nos escapa, y como hombre perfecto es muy difícil de comprender. Es un misterio, pero no un misterio impenetrable. Podemos llegar a saber muchas cosas de Él. Es un misterio inabarcable, pero al mismo tiempo podemos conocer cosas de Él, incluso ahora. Nosotros tenemos una naturaleza humana y una persona humana, pero Cristo tiene dos naturalezas y una persona divina. Su yo es un yo divino. La naturaleza humana de Jesucristo carece de la nota esencial de la persona humana que es la incomunicabilidad como decía Santo Tomás. Nosotros somos un compuesto de alma y cuerpo y cuando nos comunicamos nos expresamos a través de la corporalidad. Esto es lo que la gente ve y oye, pero a través de esto se expresa mi alma. Mi cuerpo y mi alma son míos. No es que mi cuerpo sea movido por mi alma externamente. Yo me expreso a través de mi corporalidad. Cuando Jesucristo habla, o llora, es Dios el que habla y llora. Es un Yo divino. Este es el misterio tremendo de cómo se conjunta en la unidad de la Persona las dos naturalezas. No se mezclan estas dos naturalezas. Están unidas en la unión hipostática. Pero la naturaleza divina actúa en la naturaleza humana. Ejemplo del lavatorio de los pies. El misterio se hace mucho más profundo al aclarar por ejemplo la relación entre la ciencia humana y la ciencia divina de Cristo. "El niño crecía en sabiduría..." La tristeza de Cristo, o los sufrimientos humanos de Cristo con su alegría infinita como Dios. Yo he leído una cantidad de libros sobre esto, pero no terminan de explicar el misterio desde el punto de vista humano. Pero podemos llegar a presentir el misterio y el camino para el desvelamiento. Yo os ponía unos ejemplos esta mañana. Santa Teresa, cuando decía "nunca tanto sufrir, nunca tanto gozar". En Cristo habita la plenitud de divinidad en la corporalidad. También pasa en nosotros que no terminamos de conocernos en profundidad, sino con el tiempo y el trato. Pero a medida que profundizamos en la oración, lo vamos conociendo más y más. Me río de lo que digan los libros gordos de teología... El misterio oculto desde toda la eternidad que se ha manifestado ahora en los últimos tiempos. Es una pena que no profundicemos más en la misa y la oración. Los libros de Cristología sirven para poco. Y para conocer al Señor tiene que haber comunión de vida. Si no hay comunión de vida, entonces la conversación es convencional.

Comentario Técnico:

Buena calidad de sonido

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