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Homilía

Homilía del 22 de noviembre de 1982

00:00 / 01:04

Charla ID:

1982.11.22.H

Título:

La pobreza y la riqueza para Dios y para el mundo

Duración:

0:05:52

Temas:

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Palabras Clave:

Fecha Litúrgica:

Lunes de la 34ª Semana del Tiempo Ordinario (Ciclo II)

Texto Bíblico:

Lc 21: 1-4

Comentario:

Para uso interno por el estilo de hablar del Padre. El Padre narra de nuevo el pasaje del evangelio. A Dios le podemos dar lo que nos sobra o podemos darle todo lo que tenemos para vivir, aquello que es nuestra vida, que más nos gusta. No ama a Dios quién le da un rato de vez en cuando. Lo que me cuesta no se lo doy. Eso no es amor. Las leyes del amor son las mismas para Dios y para los hombres. El concepto de la pobreza y la riqueza es relativa, tal y como dice el Señor en el evangelio. En la película de ayer, Short Walk to Daylight, 1972, la del túnel, que hay un terremoto, cómo la sociedad más rica del mundo, la sociedad americana, es la ciudad más pobre del mundo. Aquel tipo drogadicto que dependía de la droga y que se vuelve loco porque ha pasado el tiempo de tomar su dosis y no la ha podido tomar. Y muere electrocutado. Esta sociedad opulenta rica, en la miseria donde esa mujer se preocupa tanto de su gato porque era lo único que tenía en el mundo. A esto se llega cuando se pone la confianza en la riqueza y en las cosas y no en Dios. Nos apartamos de Dios en esa sociedad opulenta. Y mira cómo acaba esta sociedad. No nos lo terminamos de creer. La película de ayer era muy expresiva. Y esto lo vemos en nuestra propia casa y en nuestra familia. Lo vemos y sin embargo somos tan tontos que no terminamos de decir lo que la pobre viuda hizo en el evangelio. No las sobras sino mi vida. Bienaventurados los pobres.

Comentario Técnico:

Buena calidad de sonido

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