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Meditación

Meditación del 11 de octubre de 1982

00:00 / 01:04

Charla ID:

1982.10.10.M

Título:

La pobreza franciscana y la radicalidad de la pobreza evangélica

Duración:

0:26:12

Temas:

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Palabras Clave:

Fecha Litúrgica:

Domingo 28º del Tiempo Ordinario (B)

Texto Bíblico:

Mc 10: 17-30

Comentario:

Para uso interno por el estilo de hablar del Padre. El Padre lee el evangelio del joven rico. Estas palabras al joven rico, "Nadie es bueno..." trasladadas a nuestra época, nos hacen pensar. No parecen tan duras en nuestros días. Todo lo malo se ha desatado. No hace falta que se pongan ejemplos. Ayer estaba esperando para grabar una película y estaban poniendo un reportaje tendencioso sobre San Francisco, muy disimulado, pero muy tendencioso, con bastante sensualidad. La gente no se da cuenta de esto. El Poder del mal nos envuelve. Todo está mezclado, la lujuria y el engaño. El evangelio se puede vivir al pie de la letra y no es cosa de una élite. Veamos la pobreza, por ejemplo en San Francisco. Vestían con un saco y una cuerda a la cintura y dormir en el suelo. Si alguien intenta vivir de esa manera, es de locos. Pero la pobreza evangélica no se reduce a la de San Francisco. Hay otro modo de pobreza y a lo mejor más difícil, que está en evangelio. Y esto también se puede vivir al pie de la letra, dándole nuestro corazón. O podemos dar a Dios la propia vida, o la manera de pensar, que es mucho más difícil. Depende de qué camino te pide Dios. Me da pena que los que tienen que hablar no lo hagan. Y todos en España se tragaron este programa. "Ya sabes los mandamientos..." "Todo esto lo he guardado..." "Solo una cosa te falta". La pobreza se identifica con el primer mandamiento. Mientras que haya una cosa que se ponga delante de Dios, no somos pobres. No hay que quedarse ni siquiera con una. Se puede hacer con la gracia de Dios. Ayer le pusimos la televisión a los niños y tuvimos que apagarla porque el tema era el apareamiento humano. No hay más tema que la sexualidad. "Se fue triste... ¡Qué difícilmente...!" Si no cumples el primer mandamiento, no hay nada que hacer. Dios es Amor. Hay que poner a Dios delante de las cosas y las cosas detrás de Dios. No podrían entrar en el cielo porque Dios es amor. "¿Quién podrá salvarse...?" Para Dios es todo posible y cuenta con nuestra pequeña generosidad. Y contamos con la gracia. El Bien es más poderoso que el mal. Y Pedro dice: "Nosotros que hemos dejado..." "Recibirá el céntuplo..." Nuestra recompensa no queda reservada para el siglo venidero, sino que empieza ahora. Pero con persecuciones y sufrimiento. El problema fundamental es la pobreza y el amor, no el sexo. San Francisco entendió muy bien esto. Ahora no vas a ir vestido con un saco, pero vivir el evangelio es practicable. Aunque nos invada la porquería, con la gracia de Dios tenemos que poner la nota de limpieza de corazón. Aquí termina la meditación, pero luego el Padre sigue hablando sobre la exposición de San Francisco en el programa de TV. Vivir el evangelio al pie de la letra con la forma de existencia del mundo actual es posible. No identifiquemos la forma de San Francisco sobre la pobreza como la única forma de vivir la pobreza evangélica. Lo único que pide el Evangelio es la desnudez total del corazón, imposible para el hombre, pero posible con la gracia de Dios.

Comentario Técnico:

Buena calidad de sonido. Termina en el minuto 23:17 pero luego sigue el Padre.

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