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Homilía

Homilía del 14 de septiembre de 2014

00:00 / 01:04

Charla ID:

2014.09.14.H2

Título:

Un cuento "imaginario" del Padre sobre la vida de un sacerdote

Duración:

0:54:29

Temas:

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Palabras Clave:

Fecha Litúrgica:

Texto Bíblico:

Jn 12: 31-36

Comentario:

Segunda homilía dedicada a nuestros chicos. Para uso interno por el estilo de hablar del Padre. El Padre empieza de que vamos a hablar de un tema peculiar usando la imaginación. Una facultad muy importante, aunque para San Juan de la Cruz y a Santa Teresa de Jesús, esta facultad es un estorbo. Nosotros no pensamos así. Vamos a inventarnos una historia imaginaria, de un joven peculiar y singular y luego se convierte, y se hace sacerdote, y se hace viejo y muere en una muerte ordinaria y peculiar. Se trata de un joven loco, que ve las cosas muy diferentes a los demás, porque tiene una enfermedad, la de encontrarse con Jesucristo. Jesús dejó herido a este joven. Incendió el corazón de este muchacho y veía las cosas como Dios las ve. Este joven sabía que después de conocer a Cristo no podía vivir como los hombres, sino como Cristo. Este joven veía que los hombres y la Iglesia estaban locas en este momento con una apostasía general, con el Modernismo extendido. Ahora se está celebrando un Sínodo de la Familia donde se va a cambiar toda la doctrina tradicional. Ahora el mundo juzga a la palabra de Dios. Cambiemos las leyes para que los adúlteros puedan comulgar. El Cuerpo de la Eucaristía se va a echar a los perros. En el Apocalipsis hay una frase que al Padre siempre le ha impresionado: "Al vencedor le daré el maná escondido..." ¿Qué significa? Solo lo entiende los que aman al Señor con locura, como el joven de la historia del Padre. La Eucaristía se pisotea. El maná se le dará a los que son valientes. "Al que tiene poco, incluso lo poco le será quitado". El joven de nuestra historia quería ser como Jesucristo de tanto que le amaba. Decidió hacerse sacerdote, pero con una condición: tengo que ser distinto a todos los sacerdotes normales que no tienen fe. Se fue a un seminario donde la vida era muy difícil. Y al final se hizo sacerdote, y Dios le concedió la gracia de que nadie lo considerase. Fue un Don Nadie. Y esto es lo que hizo posible que su amor a Dios fuera cada vez más inflamado. Y lo que le dio la felicidad y un fruto abundante. Siempre durmió en el puro suelo. El mundo no puede comprenderlo porque no entiende de esto. La nueva vida en Cristo. Este hombre fue de aventura. Dice el Padre que este joven no es él. Estamos delineando una vida imaginaria. Sus noches era una pelea con Satanás. Es una vida de sacerdocio que nadie comprende. Varias veces se vio acusado en juicio. Era un sacerdote no ordinario. Recuerdos del Padre de sus primeras confesiones. Este sacerdote pasó horas y horas de confesionario. Y sufría mucho en el confesionario. La vida de un sacerdote es agobiante. La existencia de Jesucristo cae de verdad en la vida de un sacerdote. Son los misterios de la vida cristiana que en el sacerdote llega a la máxima expresión. Su misa era también un sufrimiento, la misma pasión de Cristo presente a través del tiempo y del espacio. Este sacerdote se vio perseguido por muchas gentes, con muchos peligros. El Padre cuenta los peligros de su vida, la del avión que se le rompió un motor en el Atlántico. Historia de cuando se perdió en el aeropuerto de Colombia. Y no tenía dinero. Le pasó en Caracas con un vuelo de Iberia. Y se le acerca una mujer con una bondad infinita. Y le envió a una tienda. El dueño de la tienda le cambió el billete de Iberia por uno de Aviasa. Yo me he visto de esas situaciones. Recuerdos de sus viajes de Guayaquil a Cuenca, donde se despeñaban los autobuses. Historia de cuando le hicieron hacer un viaje a Cuenca desde Guayaquil en un camión y dos vacas. Este hombre acabó su vida agotado. Esta mañana haciendo oración le decía al Padre al Señor que si le contaba este cuento a nosotros nos íbamos a asustar. Los seminarista de hoy tienen formadores aburridos. Pero al final el Señor anima al Padre a que cuente este cuento. Cristo es el único que os va a llevar a una vida maravillosa, llena de riesgo. "Al final de la vereda, y el duro trajinar ya se queda..." "Yo he venido al mundo a traer fuego..." Y este maná lo vais a recibir ahora en la Eucaristía.

Comentario Técnico:

Buena calidad de sonido

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