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Homilía

Homilía del 26 de agosto de 2008

00:00 / 01:04

Charla ID:

2008.08.25.H

Título:

El abandono de la familia y la patria para formar nuestra familia

Duración:

0:14:18

Temas:

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Palabras Clave:

Fecha Litúrgica:

San José de Calasanz

Texto Bíblico:

Comentario:

El Padre habla de Jared que ha salido del Pedregal definitivamente, pero vendrá en las vacaciones. Este abandonar el Pedregal para ir a trabajar significa algo mucho más trascendente de lo que ellos imaginan. También esto os ocurrirá a vosotras y tendréis que salir de vuestra casa madre. Como lo están haciendo nuestros hermanos sacerdotes. Después de tantos sufrimientos en USA, donde nos han expulsado, en los cuales he estado casi a punto de decidir la marcha definitiva de USA, ahora tenemos por lo menos la conducta pasiva del Obispo, que nos deja hacer, y en Wisconsin con la bendición del Obispo de Madison y el Obispo de San Antonio. Esto de dejar la casa para siempre e irse a un país extraño. Esto ya lo conocéis vosotras bastante bien, porque habéis abandonado la familia vuestra. Todas vosotras os habéis tomado en serio las palabras del Señor: "El que por amor a mí deje casa..." Lo hemos visto confirmado esto en nuestra vida. Dejamos una familia y luego encontramos una familia mucho mejor. Y también pasa con los hijos. Formamos una pequeña familia, pero muy unida. Las palabras del Señor no son vanas, y se cumplen. Los hijos seguiremos teniéndolos mientras que el mundo sea mundo. "Yo os he puesto para que vayáis..." Y estos hijos nuestros e hijas nuestras, y los hijos de ellos, nos bendecirán a nosotros por eternidad de eternidades. Todos formaremos un solo cuerpo y una sola alma. Yo recuerdo cuando era jovencito, al ser un hombre de sentimientos profundos, la idea de abandonar mi pueblo o mi patria, cuando mi patria existía, eran ideas que no podía soportar. Mi primer país fue Ecuador. Recuerdo que siendo seminarista y ordenándome de sacerdote, aún tenía el apego a mi pueblo y mi patria. Una vez ordenado de sacerdote, a los pocos días de celebrar la misa en mi pueblo, cuando me dieron el nombramiento de San Andrés, la capital de la provincia, recuerdo que salí de mi pueblo, era por la tarde, cogí el tren, y me puse de espaldas a la locomotora mirando a mi pueblo, y recuerdo la escena, y conforme el pueblo se quedaba en lontananza, me despedí de mi pueblo y mi apego desapareció por completo. Y las palabras del Señor "nadie es profeta en su tierra". se hicieron realidad. Nunca hubiera elegido mi pueblo para ser sacerdote. Vosotras sabéis mucho de esto porque habéis dejado vuestra patria. Habéis renunciado a vuestra propia vida. Y el Señor suple y en cualquier lugar donde esté Jesús, está tu familia. Estuve en Ecuador y me sentía ecuatoriano. Y cuando pasé por Venezuela, me he sentido venezolano. Los naturales de los respectivos países me confundía con naturales de su patria. "Yo me sentía judío con los judíos etc..." "Padrecito esto es lo que nos gusta de usted, curas venezolanos y no extranjeros". Historia del Padre Paulino, que mañana se nos marcha al Ecuador, en donde lo confundieron a él por español y al Padre por Ecuatoriano. Ayer cuando me despedí de Jared le dije que la separación física no supone ninguna separación. Que sea un día muy feliz.

Comentario Técnico:

Buena calidad de sonido

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