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Homilía

Homilía del 29 de diciembre de 1982

00:00 / 01:04

Charla ID:

1982.12.29.H

Título:

Consejos a los niños sobre cómo amar a Dios con todo el corazón

Duración:

0:12:03

Temas:

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Palabras Clave:

Fecha Litúrgica:

Miércoles de la Semana de Navidad

Texto Bíblico:

Lc 2: 22-35

Comentario:

Para uso interno por el estilo de hablar del Padre. Homilía para niños. El Padre no hace uso del evangelio del día. El Padre piensa mucho en eso que dice el evangelio de que tenemos que amar a Dios con toda nuestra mente, nuestras fuerzas y nuestro corazón. Con la mente, porque siempre estamos pensando una multitud de cosas que no tienen importancia. Y con todo tu corazón, con la cantidad de deseos que tenemos en nuestro corazón. Estamos muy lejos de esto. Necesitamos la oración y el trato con el Señor. Y de ahí mi preocupación. Os aconsejo que, ya que por la mañana es tan incómodo hacer la oración porque sois muchos, y además los pequeñitos recibís la meditación de Lope o Juan Andrés, hay que hacer la oración porque es fundamental ingeniándose cómo entrar en la capilla haciendo alguna escapada. Dentro de pocos días, vais a volver a vuestros lugares. Y os esperan vuestra familia y vuestros amigos y otros chicos que estarán esperando para ver qué es lo que habéis aprendido. Tenéis una gran responsabilidad. Me acuerdo de unas palabras del Señor: nadie enciende una lámpara y la pone en un rincón. Vosotros sois esa lámpara. "La lámpara de tu cuerpo es tu ojo, si tu ojo es puro, todo tu cuerpo será luminoso." Eso que se dice de los santos sobre la aureola. Fray Junípero agarrándose a su propia aureola. Todo nuestro cuerpo debería expresar esa luz. Vais a llegar a la escuela y a es posible que seáis como todos. En todo el cuerpo se debe manifestar la luz del Señor. Si lo amáramos con todo el corazón, claro que se expresaría ese cariño a través de nuestro cuerpo que sería tan luminoso. Y esos chicos de vuestro colegio necesitan tanto ver al Señor en vosotros. Como todo lo que os digan Lope o Juan Andrés o yo, entra en el género de paliza, os sugiero que busquéis un ratito para estar con el Señor, aunque os canséis o no sepáis qué decirle al Señor. Todos sois buenos, pero debéis ser santos. El Señor quiere tener intimidad con vosotros. Y que seáis valientes. A propósito de que si tu ojo es puro todo tu cuerpo es puro, me preocupa mucho la televisión que veis en vuestras casas. Me preocupa mucho. Si os lo tragáis todo, no podréis amar al Señor. El Señor detesta la suciedad, y la televisión da suciedad. Os lo pido de rodillas, tened cuidado. Cuando estéis en Burgos, o en Abanilla, o en Murcia, consultad con los mayores. Recuerdos del Padre en Venezuela acerca de cómo la gente veía la televisión encendida siempre. Vosotros sois diferentes y tenéis que ser muy valientes.

Comentario Técnico:

Buena calidad de sonido.

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