Homily
Homily del 14 de septiembre de 1980
Charla ID:
1980.09.14.H
Título:
El perdón de Dios y los ataques del Demonio a la confesión
Duración:
0:15:57
Temas:

Palabras Clave:
Fecha Litúrgica:
24º domingo de Tiempo Ordinario (C)
Texto Bíblico:
Lc 14: 25-33
Comentario:
El modo de perdonar Dios y aquéllos que no se arrepienten, como el Demonio y los condenados. El demonio ha trabajado para destruir el perdón de Dios mediante el hecho de expandir la idea de que no existe pecado, tanto en los fieles como en los sacerdotes. El ataque del demonio al sacramento de la confesión. Para conocer el corazón de Dios he de conocer la malicia del pecado. Referencia a la parábola del hijo pródigo. Hemos perdido la conciencia del pecado, y así no tenemos conciencia del amor de Dios. Y así tampoco nos podemos perdonar entre nosotros. Mención a la frase de Bernanos sobre la muerte de Cristo por todos nosotros. La muerte de San Vicente de Paul. La ley de la selva cuando perdemos la conciencia del perdón de Dios.
Resumen:
El Padre presenta una reflexión sobre el perdón divino basada en el Evangelio, utilizando las parábolas del pastor que busca la oveja perdida y la mujer que encuentra su moneda. Explica que Dios siempre está dispuesto a perdonar por amor, en contraste con el demonio, quien no puede experimentar el perdón por su incapacidad de arrepentimiento. Señala una preocupante tendencia actual donde se ha perdido el sentido del pecado y del perdón divino. Critica que muchos sacerdotes han abandonado el confesionario y que se realizan confesiones colectivas inválidas. Argumenta que sin conciencia del pecado, no se puede apreciar la grandeza del perdón divino, ilustrándolo con la parábola del hijo pródigo. El Padre advierte que la pérdida del sentido del perdón divino ha llevado a la pérdida del perdón entre los seres humanos. Menciona cómo las sociedades modernas han reemplazado el perdón genuino por negociaciones y consensos, llevando a una mentalidad de "ley del más fuerte". Cita a Bernanos sobre la crucifixión de Cristo como ejemplo máximo de ofensa, sugiriendo que después de eso, nadie debería considerarse verdaderamente ofendido por otros. Concluye con un mensaje esperanzador, recordando que el corazón de Dios es más grande que cualquier pecado y siempre está dispuesto a perdonar y restaurar su amistad con los pecadores arrepentidos.
Comentario Técnico:
Buena calidad de sonido. La fecha no coincide con el Evangelio que lee el Padre. Originalmente estaba clasificada como 1980.09.07H, pero dado el evangelio, no coincidía. Corresponde al domingo siguiente, 14 de Septiembre de 1980. Este día es la Fiesta de la Santa Cruz pero me imagino que el Padre celebró el domingo 24 del tiempo ordinario.