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Meditación

Meditación del 26 de diciembre de 1984

00:00 / 01:04

Charla ID:

1984.12.25.M

Título:

La obscuridad de la noche y la maravilla del Dios hecho niño

Duración:

0:53:20

Temas:

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Palabras Clave:

Fecha Litúrgica:

Navidad (B)

Texto Bíblico:

Comentario:

Para uso interno por el estilo de hablar del Padre. "La vida del hombre sobre la tierra es milicia". "Yo no he venido a traer la Paz..." Todos sabemos que debemos andar luchando entre tinieblas. "Mientras que vivimos en este cuerpo, estamos ausentes del Señor..." Luchamos, vivimos los problemas, nos ilusionamos con el apostolado, etc., pero todo eso no puede ser en nosotros sino una situación provisional. El hombre no está hecho para bregar sino para contemplar, para amar, para saciar sus ansias de ternura y de amor. Tenía razón Santo Tomás cuando decía que el hombre está hecho para la contemplación, aunque la contemplación de amor. Paulino dice que el Padre es un luchador, pero en realidad hay que luchar para amar. Ser contemplados y contemplar es el fin del hombre. La unión de los que se aman es lo único importante. Esto lo pensaba Dios cuando se hizo hombre y tomó un cuerpo y un alma como la nuestra. Esto mismo se daba en Cristo, la visión beatífica y al mismo tiempo el sufrimiento. Tomó la forma de nosotros en sentido filosófico. Dios no nos hizo ángeles. Necesitamos la caricia y la presencia física. Cuando tengáis mi edad, comprenderéis esto. ¿Qué es lo que llena mi vida? Sin el amor no podemos vivir. Por eso se hizo Hombre para poder sentir como nosotros. Nosotros no sabemos amar sino es a través de nuestra corporalidad. Llega un momento en que nada te llena excepto el cariño. Mención a la película Aeropuerto 77. Cuando el corazón se apega a las cosas, nos equivocamos, pero es como una idea de que estamos hechos para el amor. Sin el Señor no podemos vivir ni salir adelante. Los santos vivían estos. San Francisco de Asís, Santa Teresa de Jesús. ¿Pero y nosotros? Luchamos durante el día y luego voy a la oración, y me canso y me distraigo. Nos pasa esto porque ese sí al Señor tiene que ser rotundo, radical y real. No es un sí de palabras. Y para que sea total, tiene que hacerse en la obscuridad de la noche. Las vírgenes de la parábola encuentran al esposo a medianoche. También a la esposa del Cantar de los Cantares. El sí total se hace en la obscuridad total. Temo que no se explicar esto. El amor es contacto incluso físico, y por eso me apego a las cosas. Pero para que pueda ser total a Dios, tiene que pasar por la obscuridad en la que no vemos nada, ni sentimos nada. Se necesita la dialéctica absoluta y desnuda del yo y del tu. Es el momento de la confianza, generosidad y valentía. Dios aparece como un crío, "cagón y meón", como nosotros. El amor perfecto aparece en forma de niño, para que no nos asustáramos y para que viéramos que el amor verdadero es indigencia y pequeñez. Dios juega el amor con nosotros en absoluta reciprocidad. Dios no necesitó al hombre, pero quiso necesitarlo. "Mi amado es par mí..." Dios nació en cueros. El amor en forma de niño puede suscitar en nosotros una potencialidad. Comentario a la película "Los tres Padrinos": mucha mejor película que La Diligencia. Estos tres matones duros, son capaces de sentirse enternecidos y arriesgar su vida por un crío indefenso. Hay tres momentos cumbre en esta película: cuando entierran a la madre; otro la canción de cuna; y el último, la muerte del rubio. "Se ha sentido niño en el momento de morir..." El Niño Dios es el desvalido infinito. Mención a otra película "Capitanes Intrépidos", con comentario también largo. El momento cumbre de la película es cuando el pescador da la vida por el niño. Por lo tanto, no os asustéis por la obscuridad de la noche. Hay que ser valientes. Tenemos que seguir luchando, aceptando la lucha que cuesta seguir al Señor. Continuad la briega. Habladle a la gente luego de lo que queráis, pero si queréis convencer a la gente, tendréis que hablarles de la ternura. Teno que no he sabido explicaros lo que quiero deciros. Tengo que vivir mi problema personal y el problema de todos vosotros. Aquí parece terminar la charla. Pero luego sigue diciendo que no nos debemos poner tristes. Y nos anima a que sigamos adelante. No penséis que no servís para esto. El Señor sabrá dosificaros el sufrimiento. Y sabrá daros las dosis de ternura. "Venid a mí todos los que ..." Los que no están cansados, no son convocados. El festín es para los pobres, los mancos, tullidos, etc, porque los ricos no son dignos. ¡Cuánto más pequeño y más miserable me sienta, es cuando tengo la seguridad de que soy convocado el primero! "Si alguno tiene sed..." "Sal por esos caminos y búscame a la hez del mundo..." En la noche de Belén, acudieron los pastores y los indigentes.

Comentario Técnico:

Buena calidad de sonido. En el minuto 46:20 parece que termina, pero luego sigue unos segundos más tarde con la meditación hasta el minuto 53.

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