Meditación
Meditación del 9 de diciembre de 1980
Charla ID:
1980.12.09.M
Título:
Meditación sobre el Cantar de los Cantares I
Duración:
0:31:13
Temas:

Palabras Clave:
Fecha Litúrgica:
Texto Bíblico:
Can 1: 1
Comentario:
El Padre empieza a comentar el primer versículo del Cantar de los Cantares. Por esto he puesto esta meditación clasificada en " Escritos". Enamorarse de Dios en la persona de Jesús. Por eso Jesús se hizo hombre. 1 Jn. 1: 1-2: "Lo que hemos visto..." Efectos en nosotros de no querer enamorarnos de Dios. No podremos vencer las tentaciones. "Yo ya no os llamaré siervos..." No existe el enamoramiento abstracto. La borrachera del verdadero amor. Nada hay en el entendimiento que no haya pasado por los sentidos. La necesidad de que el Espíritu Santo nos ayude a entender las Escrituras. Pero tenemos que hacer que nuestra vida se identifique con Cristo y su cruz. El Padre comenta que siempre ha tenido un gran corazón y que se ha entregado mucho a la gente, pero eso le ha llevado a muchos disgustos. Si llamamos amigo al Señor, tiene que responder a la verdad absoluta. El Padre comenta la expresión "...y los amó hasta el fin". Nuestras palabras no abarcan la realidad. De este amor, depende cómo es nuestra oración. "Nadie demuestra más amor que aquel que da la vida por sus amigos". Dar la vida es la mostración del amor. Hace alusión a la meditación que dio el día anterior, la Inmaculada, pero no tenemos este audio grabado.
Resumen:
El Padre desarrolla una reflexión profunda sobre el amor divino basándose en el Cantar de los Cantares. Explica que Dios busca establecer una relación íntima y de amistad con el ser humano, no una relación de señor a siervo. A diferencia del lenguaje convencional humano, cuando Jesús habla de amistad, lo hace en su sentido más profundo y verdadero. Destaca que Dios se hizo hombre en Jesús para poder ser percibido físicamente y así facilitar que nos enamoremos de Él. Según el Padre, este enamoramiento de Dios es fundamental, pues sin él surgen problemas como el vacío interior y la incapacidad de vencer las tentaciones. Explica que existen dos tipos de tentaciones: las que son pruebas necesarias y las que surgen de la tibieza espiritual. Enfatiza que el verdadero amor a Dios requiere conocimiento y trato íntimo con Jesucristo, no puede ser meramente abstracto o intelectual. Para entender este amor en las Escrituras, es necesario que el Espíritu Santo guíe nuestra lectura, lo cual solo es posible si nuestra vida se asemeja a la de Cristo. Concluye reflexionando sobre la profundidad del amor de Jesús, expresado en la frase "los amó hasta el fin", señalando que ninguna palabra humana puede expresar completamente la magnitud de este amor divino, que se demuestra máximamente en la entrega de la propia vida.
Comentario Técnico:
Buena calidad de sonido. El inicio se puede depurar.