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Lectura

Lectura del 4 de agosto de 1978

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Charla ID:

1978.08.04.L

Título:

La vida del Cura de Ars y nuestra lucha por la santidad

Duración:

Temas:

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Palabras Clave:

Fecha Litúrgica:

Fiesta del Cura de Ars

Texto Bíblico:

Comentario:

El Padre narra cosas de la vida del Cura de Ars para ponerlas en relación con nuestro sacerdocio. Menciona a Juan y a Agustín. El tema de la Santidad, que es cosa de Dios y su gracia, y del grado de apertura del corazón de cada uno. La Santidad no está vinculada a unas cualidades personales ni a la edad. Hay santos niños y santos adultos. Menciona Santo Dominguito, San Pelayo, San Tarsicio. El secreto de la eficacia del Cura de Ars estaba en su grandísimo amor al Señor. Hay un capítulo de su biografía que dice "Ars ya no es Ars". El Padre habla del secreto de la predicación, el cual no está en la oratoria humana, -algunos de sus sermones se han conservado, pero no hay que fiarse mucho- sino en no hacer frases ni decir tópicos, y vivir lo que se dice. No depende del tono. Pone de ejemplo a D. Manuel Rojo en la Isla, con un torrente de voz, pero no está en eso la predicación. Lo importante es que la predicación responda a una vida. El Cura de Ars hizo del confesionario su mayor labor pastoral. Dice el Padre que D. Juan Belchi y él saben lo difícil que es el confesionario. Los curas jóvenes han quitado de en medio el confesionario. Menciona a Alvarito. El Padre recuerda con D. Juan Belchi la cantidad de gente que se confesaba en la parroquia de San Andrés. La dificultad radica en que es una lucha entre la gracia y Satanás. Y esta historia se repite con cada alma que se confiesa. Menciona a Carlicos. El Padre comenta que podía contarnos miles de anécdotas bonitas del confesionario, pero no le gusta hablar de eso. Hay que meterse al confesionario en plan de crucifixión. Pocas son las personas que se confiesan con sinceridad. E incluso eso nos pasa a nosotros. Los niños sí, pero cuando dejamos de ser niños, entonces ponemos cortinas. Nos mentimos a nosotros mismos. Ayer le decía uno de los mayores que nunca había pensado en serio lo del sacerdocio. Nuestra capacidad de creernos trolas es terrible. Hay que volver a ser como niños.

Comentario Técnico:

Buena calidad de sonido. Se oye ruido externo. Termina abruptamente.

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