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Homilía

Homilía del 6 de marzo de 1977

00:00 / 01:04

Charla ID:

1977.03.06.H

Título:

Comentario al pasaje de la Transfiguración

Duración:

0:25:10

Temas:

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Palabras Clave:

Fecha Litúrgica:

Domingo 2º de Cuaresma (C)

Texto Bíblico:

Lc 9: 28-36

Comentario:

La Transfiguración. Los discípulos se dieron cuenta de su divinidad y llegaron a un conocimiento más perfecto de Dios. Cristo es el Camino. Dios se nos ha revelado en Jesucristo. Es el Camino imprescindible. No es un medio para conocer a Dios. Jesucristo es en él mismo el conocimiento de Dios. "Felipe, quién me ve a mí..." No podemos conocer a Dios sino a través de Jesucristo. A través de Él nos damos cuentas de la infinita Belleza. "Dios ha hecho brillar la luz en nuestros corazones..." dice San Pablo en la 2 Corintios. No podemos ver al Padre sino a través de Cristo. "Si me hubierais conocido a mí, hubierais conocido al Padre". La nube del Evangelio de hoy viene a expresar al Padre. Dios, el Incognoscible. Los apóstoles se encuentran con la sorpresa de que este Jesucristo resplandeciente no es el Cristo de todos los días. Podemos tener un conocimiento de Cristo superficial. Pero este no es Jesucristo, pues es muchísimo más que esto. Si nos decidimos a vivir el Espíritu de Jesucristo, entonces este mismo Espíritu nos hará conocer a Jesucristo. Es preciso que vivamos su Espíritu y que nos dejemos conducir por el Espíritu del Señor. En la 1 Cor "Nadie puede decir Jesús es el Señor si no es..." Nos quedamos con un conocimiento de Jesús superficial. "Y aquellos que se fueron es porque nunca le habían conocido..." Nunca se habían entregado a Cristo, nunca habían vivido una auténtica pureza de corazón. "El os enseñará todas las cosas..." El Espíritu todo lo escudriña, hasta las profundidades de Dios. Sin vivir el Espíritu de Jesucristo no podemos conocer a Cristo. Y entonces nuestra vida es aburrida. Y no amamos al Padre. Sin vivir la vida, no se puede conocer la Vida. Yo soy la vida. Los santos se creyeron estas cosas. Santa Teresa de Jesús se dejó las tonterías y conoció al Señor a los treinta años. San Francisco de Asís cuando se dejó llevar del Espíritu y besó al leproso. Cuando San Pedro ve al Señor en el evangelio de hoy, se da cuenta de lo hermoso que era estar al lado del Señor. A lo largo del día debemos vivir el recuerdo y la nostalgia del Señor. Necesitamos la presencia de Dios. Yo muchas veces en la oración el Señor le hace comprender lo idiota que soy cuando uno sola de mis voliciones se va a algo que no es Jesús. Ninguna cosa del Universo vale lo que vale el pensamiento del hombre. En el Sermón de la despedida decía, "Que vuestra alegría sea completa". Cuando viniera Aquél, el abogado, dará testimonio de mí. Y entonces daréis testimonio de mí. Y este testimonio de Jesús no es hablando de El, sino mediante la transformación de nuestra vida. El amor es transformante. 2 Cor: "Todos nosotros reflejamos como espejo..." "Ya no soy yo el que vive..." Aquí termina la homilía. Y empieza la otra charla, que es sobre la parábola de las Diez Vírgenes: Privar del sufrimiento a los demás, les privaríamos del Amor. El sufrimiento es compartir los sentimientos del Amado. No es solo sufrir por los demás, ni de evitarles a los demás el trabajo, sino de compartir el sufrimiento de Cristo. La decisión de entrega al Señor es una decisión personal.

Comentario Técnico:

Buena calidad de sonido. En el minuto 16:15 se termina la homilía con el rezo del Credo. Pero luego el Padre sigue hablando, o bien, es una charla distinta. Y después hay otra charla.

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